
Vicente Martín Chiva. 37 años. Trabaja ba en una consultoría. Adoraba al atleti y sabía de memoria el calle jero de Madrid. Murió en la calle Téllez. "Era tan alegre y jovial que sacaba la sonrisa a los tristes". Milagros, su mujer.Anabel Ávila Jiménez. 43 años. Trabajaba como educadora en una escuela preinfantil. Le encantaban las violetas y los boleros. Murió en Atocha. "Era como una estrella que ilumina ba el lugar donde ella estaba". Pedro, su hermano.Florencio Brasero Murga. 50 años. Dice su hija que era un hombre dulce y apasiona do del Real Madrid. Su viuda, Concha, aún se asoma a la ventana creyendo que va a regresar.
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